AMISTAD, COMPROMISO Y MATRIMONIO

 

Introducción

 

El propósito de Dios es que una pareja se una para el resto de sus vidas, por eso la importancia de escoger a la persona idónea con la cual tengamos unidad en nuestro espíritu, alma y cuerpo. En la escritura hay ejemplos de padres que aconsejaron bien a sus hijos para que escogieran esposa, como los padres de Sansón quienes trataron de evitar que su hijo se uniera con una filistea (Jueces14:3-4), por que la ley de Moisés prohibía ese tipo de mezcla. En el caso de Isaac, permitió que su padre escogiera por él la esposa adecuada, lo cual es figura para nosotros hoy porque tenemos que consultarle a Dios esa decisión tan importante para evitar cometer un error que pudiera afectarnos el resto de nuestras vidas.

 

Desarrollo

 

El mundo ha implantado un patrón erróneo en la mentalidad de nuestra generación que ha venido a promover relaciones de noviazgo sin compromisos de ninguna clase, que se basan en la atracción de los cuerpos y rara vez afinidad de almas. Este tipo de relación puede conducir a la fornicación y daña profundamente las almas de los solteros.

 

La Biblia dice que no nos adaptemos (gr. Suschematizo: conformar, tomar la forma de) a este siglo (Ro. 12:2). El soltero cristiano que ama a Dios y desea vivir una vida en santidad Dios lo bendecirá con una buena elección de su pareja y lograra ser feliz en su hogar “si tu actúas con pureza y rectitud, él velara por ti y te dará el hogar que justamente mereces” (Job 8:6 versión popular).

 

Para la búsqueda de la pareja, la unidad en el espíritu (la amistad) unidad en el alma (el compromiso) unidad en el cuerpo (el matrimonio) son de vital importancia por que de eso depende nuestra relación con Dios y que en el futuro podamos servirle sin estorbo alguno. Veamos el proceso.

 

AMISTAD

Es la base para una buena elección conforme al Señor (1 Cor. 7:32-36). La amistad deberá promoverse dentro de un ambiente cristiano con jóvenes nacidos de nuevo porque la Biblia dice que no debemos unirnos en yugo desigual con los incrédulos (2 Cor. 6:14); el yugo desigual no solo se refiere a la fe; También existe yugo desigual en cuanto a culturas, posición económica, social, nivel cultural (Col. 3:11), edades etc.

 

El periodo de amistad sirve para descubrir afinidades o diferencias, conocer hábitos, caracteres, metas, anhelos etc. Los padres de familia deben enseñarles a sus hijos a ser amigos, la Biblia dice que él quiere ser amigo debe mostrarse como amigo todo el tiempo  (Prov. 17:17; 18:24). Esto se aprende y requiere inculcar virtudes tales  como amabilidad, ayuda mutua, compartir con los demás, ser sinceros, fieles, desinteresados, respetuosos, serviciales etc.

 

Una de las claves para lograr que nuestros hijos compartan con nosotros sus anhelos y sentimientos es teniendo una buena comunicación con ellos y ser amigos de nuestros hijos. Cuando un joven no se siente comprendido y amado en su casa, difícilmente va a oír el consejo de sus padres. Si nosotros logramos que nuestros hijos se sientan amados por nosotros, no van a tomar decisiones a la ligera para escapar de un hogar conflictivo. Al contrario, les va a ser muy difícil dejar el hogar y cuando lo hagan van a imitar la forma de vida que les enseñamos.

 

En el proceso de la amistad no existe contacto físico de ninguna clase entre los jóvenes. Los solteros pueden saludarse con ósculo santo y darse manifestaciones de afecto entre ellos pero no de índole sentimental. Para esto se requiere del dominio propio que Dios nos dio con su Espíritu Santo ( 2 Ti. 1:7).

 

Si durante el proceso de la amistad se descubre que alguna persona llena las expectativas anheladas, se debe comunicar a los padres para escuchar su opinión ya que como adultos pueden ver  cosas que los solteros no alcanzan a comprender. Los padres no deben imponer su opinión sino deben dialogar, explicar y guiar a sus hijos para llevar esta inquietud al Señor mediante la oración que puede hacerse en familia para que el joven pueda ser guiado por el Espíritu y no por su alma y al mismo tiempo sentirse apoyados por sus padres.

 

   La edad no es un parámetro para decir cuando nuestros hijos deben casarse, no debemos presionarlos si ellos aun no siente el deseo de hacerlo, aunque ya estén preparados para ello. La Biblia dice “No despertéis al amor hasta que él quiera” (Cant. 2:7; 3:5, 8:4). Isaac tenia 40 años cuando su padre le busco una esposa (Gen. 25:20). Antes de hacer un compromiso, los jóvenes deben aprender a deleitarse en Dios y servirle con todas sus fuerzas, y él concederá todas las peticiones de su corazón ( Sal. 37:4). Hay un tiempo para todo, los jóvenes que son muy jóvenes deben dedicarse a sus estudios y a servir al Señor mientras llega el tiempo. Deben entregarle sus sentimientos a Dios y esperar en él.

 

Si la amistad prospera, se piensa en un futuro matrimonio, puede avanzar a un compromiso. Esto debe darse en los que están en la capacidad de sostener un hogar, de trabajar y tener la suficiente madurez para vivir una vida conyugal. Por supuesto, es de suma importancia pedirle al guianza a Dios, para que él prospere nuestro camino.

 

COMPROMISO

Esto no implica dejar la amistad, la cual debe permanecer para siempre. El compromiso es el inicio de una relación de espíritus y almas, que tiene una meta: el matrimonio, no en un pasatiempo o noviazgo a la manera del mundo. En esta etapa,  los padres juegan un papel muy importante ya que deberán guiar a sus hijos en el temor de Dios, orientándoles del compromiso que esto implica delante de Dios, de la iglesia y de los hombres.

 

El compromiso puede terminarse cuando durante este periodo, la pareja descubre que la otra persona no era como creía o se da cuenta que no son afines o que sus metas, hábitos o costumbres son totalmente opuestos. En el compromiso, los padres de ambos jóvenes deben estar enterados y de acuerdo con sus hijos y proveerles de constante consejo, vigilancia y apoyo para que puedan guardarse puros hasta el matrimonio.

 

El compromiso no debe durar mucho tiempo. No es recomendable por causa de las tentaciones y de la debilidad de la carne. Si la pareja tuvo un buen tiempo de amistad, el compromiso puede durar lo necesario para hacer los preparativos de la boda. En esta fase, la pareja debe de informar a las autoridades de la iglesia a cerca del compromiso. El ministro también juega un papel muy importante porque debe de instruir, orientar y aconsejar a la pareja, o bien puede hacer una delegación de autoridad para que la pareja sea guiada.

 

En nuestra congregación, las parejas que avanzan a un compromiso son presentadas ante la iglesia para que todos estén enterados y sean testigos de una relación de pureza delante de Dios. La Biblia nos cuenta la historia de un compromiso que duro 7 años. Era Jacob con Raquel (Ge. 29:20). Sin embargo este varón respeto a su prometida y trabajo duro por ella porque la amaba. La etapa del compromiso debe ser una etapa de preparación para la boda.

 

MATRIMONIO

El pasar a esta fase no implica que se deba abandonar la amistad, debe permanecer aun después del matrimonio ya que el cónyuge también debe ser amigo, hermano y amante (Cant. 5:2). Una de las causas más común del fracaso de los matrimonios es que descuidan la amistad que tuvieron al principio. El matrimonio es una relación de espíritus, almas y cuerpos. Si se tiene una buena relación de espíritus y almas, la relación del cuerpo se dará por añadidura (1 Tes. 5:23), se debe ir con la mentalidad de que el matrimonio es para toda la vida.

 

Los padres de la futura pareja juegan un papel muy importante, deben ayudar a sus hijos durante toda la vida, sobretodo al principio del matrimonio, sin caer en sobreprotección. Los padres deben de recordar que cuando sus hijos se casan, salen del dominio de ellos y se convierten en una familia independiente donde el varón será la cabeza del nuevo hogar y ella la ayuda idónea de su esposo, la cuál deberá sujetarse como dice la escritura (1Pedre 3:1; 1Cor. 11:3). Cuando Moisés y Séfora se casaron, Jetro, el padre de Séfora tomo la actitud correcta. Le dijo a Moisés que la entregaba a su esposa y a sus hijos (Ex. 18:5-6). No dijo a mi hija y a mis nietos, porque supo entender que su hija ya no estaba bajo su dominio. También actuó como un padre cuando le dio consejo a Moisés en el desierto (Ex. 18:14-24).

 

CONCLUSIONES

Mientras la juventud de este siglo se pierde en la vanidad de su mente y se hunde en la concupiscencia de su carne, Dios nos ha dado a nosotros una doctrina pura para que vivamos una vida en abundancia y podamos formar hogares sólidos que conformen iglesias poderosas que expandan el reino de Dios en la tierra. Recordemos que la Biblia dice que solo hay una manera de que el joven guarde puro su camino; guardado la Palabra de Dios (Salmo 119:9).